Creo que Som Energia no puede atender con su actividad de comercialización a los sectores de población mas vulnerables. A mi juicio tenemos tres barreras que lo hacen muy difícil; la aportación inicial al capital social, nuestra manera de operar sólo por internet y no poder ofrecer el Bono Social. Creo que si podemos influir en mitigar la pobreza energética desde nuestra capacidad de activismo social. Soy de la opinión que tenemos la obligación de pedir compromiso a nuestr@s compañer@s cooperativistas.
La mayor parte de los ahorros que se pueden conseguir a través de la factura; ajustando potencias, contratando discriminación horaria, con el PVPC o solicitando el Bono Social.
Los comerciales puerta a puerta o por teléfono han hecho y siguen haciendo estragos entre éstos sectores vulnerables, jubilad@s con bajas pensiones, familias vulnerables, parad@s, … El resultado de esto es que una parte importante de ésta población, tiene unos contratos manifiestamente mejorables.
A parte de “asesorar” a nuestro entorno cercano (o ponerlo con Som Energia), creo que tenemos la oportunidad de intervenir ayudando a los sectores mas vulnerables, colaborando con entidades que ya trabajan sobre el terreno como las Asociaciones de Vecinos.
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